En Alp, donde el paisaje se abre pero el clima aprieta, Casa el Niu nace de una idea muy clara: vivir la luz durante todo el día, pero poder recogerse cuando hace falta. Desde el estudio de Enric Garcia, Casa el Niu se plantea precisamente desde ese equilibrio.
No es una vivienda pensada para un uso cuotidiano, sino una casa familiar para escapadas, muy vinculadas al invierno. Llegar con esquís, con ropa mojada, moverse entre interior y exterior de forma continua… todo eso acaba condicionando cómo se organiza la casa desde el primer momento.
Por eso, antes de entrar, aparece ese espacio intermedio que funciona casi como un pequeño vestíbulo exterior. Es donde se dejan los abrigos, donde te quitas las botas y donde la transición entre fuera y dentro sucede de forma natural, sin arrastrar frío de fuera al interior.
A partir de ahí, el salón se abre completamente hacia el paisaje de la Cerdanya. La intención era clara: que la luz y las vistas formasen parte del espacio en todo momento. Las correderas THERMIA MAGNA CR46 permiten resolver esa apertura con naturalidad, con hojas de gran formato y perfiles esbeltos que se manejan con facilidad y que no condicionan el uso diario del espacio.
En la cocina, la relación con el exterior se resuelve desde el uso. Sobre el fregadero, la ventana Splashback introduce luz natural justo en la zona de trabajo y abre una conexión directa con el paisaje, haciendo que un gesto cotidiano tenga también esa dimensión.
En una casa pensada para reunirse y compartir, la cocina y el comedor mantienen una relación cercana y continua, acompañando ese uso sin necesidad de forzar grandes aperturas.
En la planta inferior, la sala de descanso queda más recogida. Aquí, el sistema de interior SOHO conecta con la escalera —que sí recibe luz natural— y permite que esa luz descienda hasta un espacio que no tiene apertura directa al exterior.
En los dormitorios y en las zonas más expuestas se nota más el invierno. Son espacios donde necesitas que la casa funcione sin estar pendiente todo el rato de la temperatura. Por eso se incorpora el sistema THERMIA CLIMA FULL con triple vidrio, que permite acercarse a valores más pasivos y mejorar el comportamiento térmico sin renunciar a la entrada de luz.
Cuando la casa se cierra bien, aparece algo que hasta entonces no se percibe: la ventilación. En Casa el Niu se resuelve con aperturas automatizadas que permiten la circulación de aire sin tener que estar pendiente, manteniendo el interior estable incluso en invierno.
En cubierta, las aperturas siguen la inclinación del tejado y llevan la luz a las zonas superiores, completando esa relación constante con el exterior.
La ejecución, junto a AMR Alumini i Vidre, ha sido clave para que todo encaje con la precisión que el proyecto requería. Al final, todo esto tiene sentido cuando la casa se empieza a usar.
Cuando la familia llega en invierno, la casa se abre donde toca, se mantiene confortable cuando se cierra y responde sin esfuerzo en cada momento del día.
Ahí es donde Casa el Niu funciona de verdad.
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